Mi mente no resiste,
limitada por default,
me acostumbré al paisaje
y formo parte del horror.
Ya nada me conmueve,
ya no tengo piedad,
me siento tan absurdo
cuando entiendo la verdad.
El tiempo se termina
como nuestra juventud,
pero me queda aire
para un round.
O aprendemos a pelear,
o morimos en la cruz.
Ya no sé qué pensar ni por dónde arrancar, estoy buceando en el Riachuelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario